En 2005, sólo había trabajado en comcerciales (desde 1993), Kalibre 35 fue la primera película en la que trabajamos. Nos convocó Raúl García para encomendarnos la música.
Invitamos a Tato Lopera a colaborar en la tarea. Aprovechamos esa gran oportunidad al máximo. Generamos música usando beats de jungle, guitarras estilo Ry cooder, música ambient, algo de rock muy indie y tracks incidentales.
Fué la motivación para intentar trabajar en cine, que nos guió en los años siguientes hasta lograr lo que somos hoy, una productora de audio integral para cualquier formato audiovisual.